martes, 15 de noviembre de 2011
Circus Maximus 3D en Ayudar Jugando 2011
Presentamos una de las actividades que se llevarán a cabo en el marco de las Jornadas Ayudar Jugando 2011, el 3 y 4 de diciembre en las Cocheras de Sants.
Si todavia no conoces a Ayudar Jugando, y su lema " por la sonrisa de un niño" , pásate por su foro
Un día en el circo romano se compone de dos actividades
Por la mañana, combates de gladiadores con el juego Ludus Gladiatorius
y por la tarde, una emocionante carrera en el Circus Maximus 3D, esta vez con reglas opcionales
En el Circus Maximus tuning show, esta vez nos saldremos de los cánones reglamentarios y probaremos nuevas reglas de generar carros y una nueva tabla de combate entre aurigas.
jueves, 10 de noviembre de 2011
Ben Hur , la novela (VII). El Circo
CAPITULO XII
El circo de Antioquia levantábase en la ribera derecha del rio, casi enfrente del palacio. Los juegos eran una dádiva hacia el pueblo, y la entrada era, por tanto , libre. Pero a pesar de la vasta capacidad del anfiteatro, era tanto el temor que tenia la gente de no encontrar sitio que desde las primeras horas del dia precedente a los juegos habia ocupado todos los alrededores del Circo. A media noche fueron abiertas las puertas y la plebe se arremolinó a través de elllas, ocupando rapidamente los sitios a ella designados, y acabó de pasar la noche durmiendo sobre las gradas .
[...]
A la hora tercia, podia decirse que el Anfiteatro estaba completamente lleno. Un heraldo tocó la trompeta imponiendo silencio y las miradas de mas de cien mil personas se fijaron en un edificio que habia en la parte oriental del estadio. Allí levantabase la célebre Puerta Pomposa, un arco poderoso encima del cual estaba la tribuna consular, magnificamente adornada de estandartes y flores en donde, rodeado de las enseñas de la legión, sentábase el Consul Majencio.
A un lado y al otro del arco, a nivel del suelo, abríanse las carceres, o estancia , cada una defendida por un cancel. Sobre ellas deslizábase una cornisa coronada con una baja balaustrada, detrás de la cual se levantaban progresivamente anchas graderías de mármol, ocupadas por un expléndido concurso de altos dignatarios militares y civiles. Esta mole ocupaba toda la anchura del edificio del Circo, y estaba flanqueada por torres, las cuales añadiendo elegancia a la arquitectura del edificio, servían de punto de apoyo a los “velaria” o grandes toldos de púrpura, unidos unos a otros, que proyectaban sombra apacible sobre la augusta asamblea de la tribuna.
Imagínese el lector que pertenece al número de los favorecidos que se sientan en ese sitio privilegiado que es la tribuna. A derecha e izquierda, debajo de las dos torres, verá las dos entradas principales. Inmediatamente a sus pies se extiende la pista, cubierta de arena blanca y finísima. Por el centro de la pista corre un muro de 10 o 12 pies de ancho, de 5 o 6 de alto, y precisamente de 180 metros de longitud, o sea un estadio olímpico. A entrambas cabezas de este muro se levantan sobre sendos pedestales de marmol, 3 desproporcionadas columnas cónicas de piedra gris, ricamente esculpidas. Estas son las dos metas en torno de las cuales correán los contendientes. Los corredores entrarán en la pista por la derecha de la meta más proxima y tendrán siempre el muro a su izquierda. El comienzo y el término de la carrera tiene lugar de cara a la tribuna consular, y por esta razón aquellos son los sitios más solicitados del Circo,
El límite exterior de la pista está señalado por un muro liso sólido. De 15 pies de altura, coronado con una balaustrada igual a la que hemos visto sobre las “carceres” si recorremos la curva de este balcón, la encontraremos interrumpida por 3 puntos en los que se abren otras tantas puertas. Dos al Norte y una al Oeste, esta última adornada de magníficas esculturas y bajos relieves, es llamada la Puerta del Triunfo, porque terminados los juegos, los vencedores transponen su arco con la cabeza coronada de laurel, y seguidos de un cortejo triunfal.

Inmediatamente despues de la balaustrada lateral, ascienden en largas filas paralelas y sobrepuestas una a otra, las gradas para los espectadores ofreciendo un espectaculo curioso y multicolor. Estos sitios populares no estaban cubiertos con toldo, privilegio exclusivo de la tribuna.
Teniendo a la vista el conjunto del Circo, imagínese el lector el profundo silencio impuesto por los sonidos de las trompetas, doblemente de notar después del vocerío y del ruido que le habian precedido, y durante el cual las miradas de la multitud estaban concentradas en la Puerta Pomposa.
Salió de ésta un sonido de voces y de instrumentos, y súbitamente apareció el coro de la procesión con que se abre el espectáculo.
Al esplendor de los carruajes y la gracia y belleza de los caballos, anñaden los aurigas la fascinación personal de su aspecto. Sus túnicas, cortas, sin mangas, son de los colores prescritos.un caballero va acompañando a cada carruaje, excepto Ben Hur que ha rehusado este honor, acaso por desconfianza. Todos cubren sus cabezas con yelmos, él sólo la cabeza descubierta
Al aproximarse los espectadores se ponen de pie encima de los bancos y el clamoteo es altísimo, ensordecedor. Al mismo tiempo que la lluvia de flores desde la balaustrada se convierte en diluvio y cubre a hombres y caballos y vehículos. En seguida se ve que algunos de los conductores son más favorecidos que otros. No hay hombre mujer y aún niños que no estén adornados con los colores de uno de los contendientes, casi siempre en forma de lazo colocado sobre el pecho o en los cabellos. Hay lazos verdes, amarillos, azules, pero examinando atentamente a la multitud, se ve que los colores predominantes sondos: el blanco y el oro y púrpura mezclados.
A medida que los vehículos avanzan por la pista, la excitación aumenta, al llegar a la segunda meta, en especial en las galerias en que el blanco es el color dominante, los gritos del publico son estruendosos y las flores caen con más abundancia.
- ¡Messala! ¡Messala!
- ¡ Ben Hur! ¡Ben Hur!
No se oyen otros gritos.
[...]
Cuando por fin el cortejo hubo teminado y la Puerta Pomposa se hubo cerrado tras del ultimo portaestandarte, Ben Hur sabia que su deseo estaba cumplido. Las miradas de todo Oriente estaban fijas en su carrera con Messala
Fin del capitulo XII
El circo de Antioquia levantábase en la ribera derecha del rio, casi enfrente del palacio. Los juegos eran una dádiva hacia el pueblo, y la entrada era, por tanto , libre. Pero a pesar de la vasta capacidad del anfiteatro, era tanto el temor que tenia la gente de no encontrar sitio que desde las primeras horas del dia precedente a los juegos habia ocupado todos los alrededores del Circo. A media noche fueron abiertas las puertas y la plebe se arremolinó a través de elllas, ocupando rapidamente los sitios a ella designados, y acabó de pasar la noche durmiendo sobre las gradas .
[...]
A la hora tercia, podia decirse que el Anfiteatro estaba completamente lleno. Un heraldo tocó la trompeta imponiendo silencio y las miradas de mas de cien mil personas se fijaron en un edificio que habia en la parte oriental del estadio. Allí levantabase la célebre Puerta Pomposa, un arco poderoso encima del cual estaba la tribuna consular, magnificamente adornada de estandartes y flores en donde, rodeado de las enseñas de la legión, sentábase el Consul Majencio.
A un lado y al otro del arco, a nivel del suelo, abríanse las carceres, o estancia , cada una defendida por un cancel. Sobre ellas deslizábase una cornisa coronada con una baja balaustrada, detrás de la cual se levantaban progresivamente anchas graderías de mármol, ocupadas por un expléndido concurso de altos dignatarios militares y civiles. Esta mole ocupaba toda la anchura del edificio del Circo, y estaba flanqueada por torres, las cuales añadiendo elegancia a la arquitectura del edificio, servían de punto de apoyo a los “velaria” o grandes toldos de púrpura, unidos unos a otros, que proyectaban sombra apacible sobre la augusta asamblea de la tribuna.
Imagínese el lector que pertenece al número de los favorecidos que se sientan en ese sitio privilegiado que es la tribuna. A derecha e izquierda, debajo de las dos torres, verá las dos entradas principales. Inmediatamente a sus pies se extiende la pista, cubierta de arena blanca y finísima. Por el centro de la pista corre un muro de 10 o 12 pies de ancho, de 5 o 6 de alto, y precisamente de 180 metros de longitud, o sea un estadio olímpico. A entrambas cabezas de este muro se levantan sobre sendos pedestales de marmol, 3 desproporcionadas columnas cónicas de piedra gris, ricamente esculpidas. Estas son las dos metas en torno de las cuales correán los contendientes. Los corredores entrarán en la pista por la derecha de la meta más proxima y tendrán siempre el muro a su izquierda. El comienzo y el término de la carrera tiene lugar de cara a la tribuna consular, y por esta razón aquellos son los sitios más solicitados del Circo,
El límite exterior de la pista está señalado por un muro liso sólido. De 15 pies de altura, coronado con una balaustrada igual a la que hemos visto sobre las “carceres” si recorremos la curva de este balcón, la encontraremos interrumpida por 3 puntos en los que se abren otras tantas puertas. Dos al Norte y una al Oeste, esta última adornada de magníficas esculturas y bajos relieves, es llamada la Puerta del Triunfo, porque terminados los juegos, los vencedores transponen su arco con la cabeza coronada de laurel, y seguidos de un cortejo triunfal.
Inmediatamente despues de la balaustrada lateral, ascienden en largas filas paralelas y sobrepuestas una a otra, las gradas para los espectadores ofreciendo un espectaculo curioso y multicolor. Estos sitios populares no estaban cubiertos con toldo, privilegio exclusivo de la tribuna.
Teniendo a la vista el conjunto del Circo, imagínese el lector el profundo silencio impuesto por los sonidos de las trompetas, doblemente de notar después del vocerío y del ruido que le habian precedido, y durante el cual las miradas de la multitud estaban concentradas en la Puerta Pomposa.
Salió de ésta un sonido de voces y de instrumentos, y súbitamente apareció el coro de la procesión con que se abre el espectáculo.
Al esplendor de los carruajes y la gracia y belleza de los caballos, anñaden los aurigas la fascinación personal de su aspecto. Sus túnicas, cortas, sin mangas, son de los colores prescritos.un caballero va acompañando a cada carruaje, excepto Ben Hur que ha rehusado este honor, acaso por desconfianza. Todos cubren sus cabezas con yelmos, él sólo la cabeza descubierta
Al aproximarse los espectadores se ponen de pie encima de los bancos y el clamoteo es altísimo, ensordecedor. Al mismo tiempo que la lluvia de flores desde la balaustrada se convierte en diluvio y cubre a hombres y caballos y vehículos. En seguida se ve que algunos de los conductores son más favorecidos que otros. No hay hombre mujer y aún niños que no estén adornados con los colores de uno de los contendientes, casi siempre en forma de lazo colocado sobre el pecho o en los cabellos. Hay lazos verdes, amarillos, azules, pero examinando atentamente a la multitud, se ve que los colores predominantes sondos: el blanco y el oro y púrpura mezclados.
A medida que los vehículos avanzan por la pista, la excitación aumenta, al llegar a la segunda meta, en especial en las galerias en que el blanco es el color dominante, los gritos del publico son estruendosos y las flores caen con más abundancia.
- ¡Messala! ¡Messala!
- ¡ Ben Hur! ¡Ben Hur!
No se oyen otros gritos.
[...]
Cuando por fin el cortejo hubo teminado y la Puerta Pomposa se hubo cerrado tras del ultimo portaestandarte, Ben Hur sabia que su deseo estaba cumplido. Las miradas de todo Oriente estaban fijas en su carrera con Messala
Fin del capitulo XII
domingo, 9 de octubre de 2011
Ben Hur , la novela (VI) Se cruzan apuestas muy elevadas...
Libro V, Capítulo XI El enviado de Malluch cruza apuestas con los romanos
Un detalle había aquella noche en Antioquia que no podia pasar inadvertido al observador. No habia persona que no llevase los colores de una de las cuádrigas anunciadas para las carreras del siguiente dia. Ya fuera una cinta, un distintivo , un pañuelo o una pluma, que daban a entender la preferencia y tambien a veces la nacionalidad de quien los llevaba.
Así, el verde indicaba a los amigos de Cleante el Anteniense, y el negro a los del Bizantino: costumbre antiquísima que databa probablemente desde las primeras carreras en tiempos de Orestes, y útil tema de estudio para el que se proponga indagar hasta qué punto de locura pueden dejarse arrastrar los hombres.
Un examen superficial hubiera demostrado que los colores predominantes eras tres: oro y purpura mezclados, blanco y verde.
Más abandonemos la via, y dirijámonos al palacio situado en la isla, y en concreto a una de sus salas.
Allí algunos jóvenes nobles romanos se entregan a los placeres, algunos dormitan en los sofas, otros juegan a los dados..pero a decir verdad los patricios romanos se aburren terriblemente. El trabajo pesado del dia ha terminado, lo que equivale a decir que si pudiesemos dar una hojeada las tablillas de marfil, las veriamos cubiertas de notas y apuestas, apuestas sobre los luchadores, las carreras a pie, el pugilato y sobre todos los actos del programa.. a excepción de las carreras de carros.
¿y por qué no sobre estas? ??? Pues porque no hay un alma que quiera arriesgar un denario contra Messala. En la sala no hay más colores que los suyos, nadie piensa en su derrota.
En un ángulo , tendido cómodamente sobre el diván está el mismo Messala. En torno a él, Druso y otros cortesanos le importunan a preguntas.
[...]
En aquel momento oyóse rumor junto a la puerta y los jovenes se precipitaron hacia ella. Los jugadores abandonaron las bolsas , los adormecidos se despertaron.
-¡Un blanco, un blanco!- Ellos no lo sabían, pero era Samballat, el enviado de Malluch.
Su vestido era tan blanco como el turbante, saludando y sonriendo se dirigió a la mesa central, y al llegar a ella se sentó y levantó la mano.
-Romanos ilustres, yo os saludo. He sabido en la vía que reinaba la desesperación en este palacio porque no se encontraba quien aceptase apuestas contra Messala -y sacó sus tablillas.
Los dioses desean sacrificios, y heme aquí dispuesto. Ved mi color. Pasemos a lo hechos. Primero apuntemos y luego añadiremos las sumas. ¿Qué apostais por Messala?
-Dos contra uno- gritó una vos
-¿Cómo, solo dos contra uno cuando vuestro campeón es romano? )))))
-¡Tres!
- ¿Solo tres? Si mi favorito no es mas que un perro hebreo. ¿Apunto 4 ?
-¡Sea! - exclamó un joven que no pudo sufrir la burla.
-Cinco, ofrecedme cinco- siguió provocando el enviado.
Un profundo silencio reinó en la asamblea.
-¡Por el honor de Roma, dadme cinco!
El silencio parecia a muchos ultrajante..hasta que Messala exclamó:
-Sean cinco. g)
Un clamoroso vitor acogió estas palabras. Y Samballat, sonriendo, se dispuso a escribir pero siguió hablando.
-Si César muriese mañana, Roma no quedaría abandonada. Ya hay quien es digno de ocupar su sitio. Dadme seis.
-Sean seis, contestó Messala. La diferencia entre un romano y un hebreo. Y ahora que la has descubietro, ¡oh, protector de la carne de cerdo!, pasemos a la apuesta ¡Pronto, la suma! eee
Samballat escribió tranquilamente y la presentó sus tablillas a Messala, que la leyó en voz alta:
-"Messala de Roma apuesta con Samballat también de Roma, diciendo que vencerá al hebreo Ben Hur. Apuesta 20 talentos. :O :O Diferencia a favor de Samballat en seis contra uno"
Ni una palabra ni un suspiro turbaron el profundo silencio que en la sala reinaba.Nadie se movió.
Messala contemplaba las tablillas mientras los ojos de Samballat se fijaban en él. Aquella mirada le humillaba y se puso a pensar rápidamente. Si se negaba a firmar ahora, ante sus compañeros su superioridad se desvaneceria para siempre , pero él no tenia 100 talentos, ni siquiera 20. :-j Sus mejillas palidecieron, y entonces le asaltó una idea.
-Perro judio ¿dónde tienes TU 20 talentos? Muestralos.
-Helos aquí, - repuso presentando una hoja a Messala
"Antioquía, Tamuz , dia 16. El portador , Samballat de Roma, tiene abierto crédito por la suma de 50 talentos , moneda romana. Firmado: Simónides"
-¡¡50 talentos, 50 talentos!! Voficeró la reunión asombrada.Druso dio una patada en el suelo
- ¡Por Hércules, el papel miente! ¿Quién mas que Cesar tiene 50 talentos a la orden? ¡Abajo el blanco insolente! eee
Y 20 gargantas repitieron aquel furioso aullido. Pero Mesala habló.
- Silencio. Uno contra uno, por amor a nuestro hermoso nombre romano.
Su intervención oportuna salvó su dignidad y le reconquistó la vacilante supremacía.
-¡oh perro circuncidado!- tu dijiste 6 contra 1 ¿verdad?
-Si,- repuso tranquilamente el hebreo.
-Entonces déjame escoger la apuesta: 5 Talentos
-¿Tanto posees?
-Por la Madre de los Dioses, te enseñaré los resguardos
-No, no, me basta la palabra de un romano tan ilustre. Más elijamos una cifra par. ¿Escribo seis talentos? jj)
-Escribe.
Se trocaron las tablillas, y Samballat se levantó. Con un signo de desdén midió a los ciscunstantes. Sabía perfectamente con quienes trataba.
-Romanos, añado otra apuesta si os atreveis. Yo apuesto 5 talentos contra 5 por la victoria del blanco. ¡¡Os desafío colectivamente!!
Todos se asombraron de nuevo..
-¿Se habrá de decir mañana en el Circo que un perro de Israel ha penetrado en una sala llena de patricios romanos y entre estos un pariente de César, ofreciendoles 5 talentos a la par y no han tenido el valor de aceptar? ))))
La ofensa era terrible
-¡ Calla insolente!- Dijo Druso. eee
- Escribe la oferta y déjala encima de la mesa. Mañana, cuando hayamos averiguado que posees verdaderamente tanto dinero, yo, Druso, te prometo que será aceptada.
Samballat escribió nuevamente y le tendió la tablilla.
-Hela aquí. Cuando esté firmada mandamela antes de empezar la carrera, me encontrarás cerca del Consul en la tribuna que hay encima de la Puerta Pomposa. Paz a ti y pas a todos vosotros.
Aquella noche la historia de la apuesta prodigiosa corrió de boca en boca por toda Antioquia. Ben Hur, velando junto a sus 4 caballos la oyó referir y supo además que toda la fortuna de Messala estaba empeñada en ella. Y se durmió sonriendo. :y
Un detalle había aquella noche en Antioquia que no podia pasar inadvertido al observador. No habia persona que no llevase los colores de una de las cuádrigas anunciadas para las carreras del siguiente dia. Ya fuera una cinta, un distintivo , un pañuelo o una pluma, que daban a entender la preferencia y tambien a veces la nacionalidad de quien los llevaba.
Así, el verde indicaba a los amigos de Cleante el Anteniense, y el negro a los del Bizantino: costumbre antiquísima que databa probablemente desde las primeras carreras en tiempos de Orestes, y útil tema de estudio para el que se proponga indagar hasta qué punto de locura pueden dejarse arrastrar los hombres.
Un examen superficial hubiera demostrado que los colores predominantes eras tres: oro y purpura mezclados, blanco y verde.
Más abandonemos la via, y dirijámonos al palacio situado en la isla, y en concreto a una de sus salas.
Allí algunos jóvenes nobles romanos se entregan a los placeres, algunos dormitan en los sofas, otros juegan a los dados..pero a decir verdad los patricios romanos se aburren terriblemente. El trabajo pesado del dia ha terminado, lo que equivale a decir que si pudiesemos dar una hojeada las tablillas de marfil, las veriamos cubiertas de notas y apuestas, apuestas sobre los luchadores, las carreras a pie, el pugilato y sobre todos los actos del programa.. a excepción de las carreras de carros.
¿y por qué no sobre estas? ??? Pues porque no hay un alma que quiera arriesgar un denario contra Messala. En la sala no hay más colores que los suyos, nadie piensa en su derrota.
En un ángulo , tendido cómodamente sobre el diván está el mismo Messala. En torno a él, Druso y otros cortesanos le importunan a preguntas.
[...]
En aquel momento oyóse rumor junto a la puerta y los jovenes se precipitaron hacia ella. Los jugadores abandonaron las bolsas , los adormecidos se despertaron.
-¡Un blanco, un blanco!- Ellos no lo sabían, pero era Samballat, el enviado de Malluch.
Su vestido era tan blanco como el turbante, saludando y sonriendo se dirigió a la mesa central, y al llegar a ella se sentó y levantó la mano.
-Romanos ilustres, yo os saludo. He sabido en la vía que reinaba la desesperación en este palacio porque no se encontraba quien aceptase apuestas contra Messala -y sacó sus tablillas.
Los dioses desean sacrificios, y heme aquí dispuesto. Ved mi color. Pasemos a lo hechos. Primero apuntemos y luego añadiremos las sumas. ¿Qué apostais por Messala?
-Dos contra uno- gritó una vos
-¿Cómo, solo dos contra uno cuando vuestro campeón es romano? )))))
-¡Tres!
- ¿Solo tres? Si mi favorito no es mas que un perro hebreo. ¿Apunto 4 ?
-¡Sea! - exclamó un joven que no pudo sufrir la burla.
-Cinco, ofrecedme cinco- siguió provocando el enviado.
Un profundo silencio reinó en la asamblea.
-¡Por el honor de Roma, dadme cinco!
El silencio parecia a muchos ultrajante..hasta que Messala exclamó:
-Sean cinco. g)
Un clamoroso vitor acogió estas palabras. Y Samballat, sonriendo, se dispuso a escribir pero siguió hablando.
-Si César muriese mañana, Roma no quedaría abandonada. Ya hay quien es digno de ocupar su sitio. Dadme seis.
-Sean seis, contestó Messala. La diferencia entre un romano y un hebreo. Y ahora que la has descubietro, ¡oh, protector de la carne de cerdo!, pasemos a la apuesta ¡Pronto, la suma! eee
Samballat escribió tranquilamente y la presentó sus tablillas a Messala, que la leyó en voz alta:
-"Messala de Roma apuesta con Samballat también de Roma, diciendo que vencerá al hebreo Ben Hur. Apuesta 20 talentos. :O :O Diferencia a favor de Samballat en seis contra uno"
Ni una palabra ni un suspiro turbaron el profundo silencio que en la sala reinaba.Nadie se movió.
Messala contemplaba las tablillas mientras los ojos de Samballat se fijaban en él. Aquella mirada le humillaba y se puso a pensar rápidamente. Si se negaba a firmar ahora, ante sus compañeros su superioridad se desvaneceria para siempre , pero él no tenia 100 talentos, ni siquiera 20. :-j Sus mejillas palidecieron, y entonces le asaltó una idea.
-Perro judio ¿dónde tienes TU 20 talentos? Muestralos.
-Helos aquí, - repuso presentando una hoja a Messala
"Antioquía, Tamuz , dia 16. El portador , Samballat de Roma, tiene abierto crédito por la suma de 50 talentos , moneda romana. Firmado: Simónides"
-¡¡50 talentos, 50 talentos!! Voficeró la reunión asombrada.Druso dio una patada en el suelo
- ¡Por Hércules, el papel miente! ¿Quién mas que Cesar tiene 50 talentos a la orden? ¡Abajo el blanco insolente! eee
Y 20 gargantas repitieron aquel furioso aullido. Pero Mesala habló.
- Silencio. Uno contra uno, por amor a nuestro hermoso nombre romano.
Su intervención oportuna salvó su dignidad y le reconquistó la vacilante supremacía.
-¡oh perro circuncidado!- tu dijiste 6 contra 1 ¿verdad?
-Si,- repuso tranquilamente el hebreo.
-Entonces déjame escoger la apuesta: 5 Talentos
-¿Tanto posees?
-Por la Madre de los Dioses, te enseñaré los resguardos
-No, no, me basta la palabra de un romano tan ilustre. Más elijamos una cifra par. ¿Escribo seis talentos? jj)
-Escribe.
Se trocaron las tablillas, y Samballat se levantó. Con un signo de desdén midió a los ciscunstantes. Sabía perfectamente con quienes trataba.
-Romanos, añado otra apuesta si os atreveis. Yo apuesto 5 talentos contra 5 por la victoria del blanco. ¡¡Os desafío colectivamente!!
Todos se asombraron de nuevo..
-¿Se habrá de decir mañana en el Circo que un perro de Israel ha penetrado en una sala llena de patricios romanos y entre estos un pariente de César, ofreciendoles 5 talentos a la par y no han tenido el valor de aceptar? ))))
La ofensa era terrible
-¡ Calla insolente!- Dijo Druso. eee
- Escribe la oferta y déjala encima de la mesa. Mañana, cuando hayamos averiguado que posees verdaderamente tanto dinero, yo, Druso, te prometo que será aceptada.
Samballat escribió nuevamente y le tendió la tablilla.
-Hela aquí. Cuando esté firmada mandamela antes de empezar la carrera, me encontrarás cerca del Consul en la tribuna que hay encima de la Puerta Pomposa. Paz a ti y pas a todos vosotros.
Aquella noche la historia de la apuesta prodigiosa corrió de boca en boca por toda Antioquia. Ben Hur, velando junto a sus 4 caballos la oyó referir y supo además que toda la fortuna de Messala estaba empeñada en ella. Y se durmió sonriendo. :y
sábado, 8 de octubre de 2011
Ben Hur, la novela (V) Se acerca el momento de la carrera. Se trazan planes y se lee el programa
Libro V, Capítulo V
Ben Hur se dirige al jeque Ilderim:
- Esta tarde, oh jeque, podrás ya quedarte con Sirio y me darás el carruaje en su lugar.
-¿Tan pronto? ???
-Caballos como los tuyos solo necesitan 1 dia para adiestrarse. No tiene miedo, tienen la inteligencia de un hombre y desean el ejercicio.Éste , sacudiendo las riendas del más joven , al que tu llamaste Aldebarán es el más veloz. En una vuelta al estadio avanzaría a los otros 3 en 3 veces la longitud de sus cuerpos.
Ilderim se mesaba la barba, y respondió:
-¿ Y el más tardio?
- Helo aquí, sacudiendo las riendas de Antares. Más vencerá porque lo haré correr todo el dia y tramontar el sol podrá llegar a su maxima velocidad. Pero tengo una duda oh jeque.
El jeque se puso serio.
-En su avidez por triunfar, un romano transige hasta con su honor . en sus juegos, practican una infinidad e astucias y de engaños: en las carreras de coches, su mala fe no perdona a los caballos ni al auriga ni al dueño. Por esto, mi buen jeque, mira bien todo cuanto haces, no dejes que ningún extraño se acerque a los caballos y para más seguridad pon guardia armada noche y dia. Entonces no tendré dudas del éxito de la lucha.
- Se hará cuanto dices.Por el esplendor de Dios, ninguna mano deberá acercarse a ellos, exceptuada la de los fieles. Esta misma noche pondré centinelas.
[...]
Tras escuchar a Malluch, Simónides reconoce a Ben Hur como quien es: Judá Ben Hur, heredero de todo lo que Simónides pudo salvar de la fortuna de su padre cuando los romanos confiscaron casi todo hace 4 años. La suma, aumentada por la buena gestión de Simónides asciende a 673 talentos :O Una fortuna colosal que el anciano entrega gustoso a su legitimo dueño.
Libro V capítulo X
El dia precedente a los Juegos, durante la siesta, todos los bienes muebles de Ilderim fueron trasnportados a la ciudad y sus tiendas desmontadas.Así el viejo árabe estaba preparado para cualquier golpe eventual por parte de Messale si perdía.
Malluch llegó y le entregó una carta al Jeque:
-He aquí el programa de las carreras recién salido. Me congratulo anticipadamente de tu victoria, óptimo jeque. Y se volvió a Ben Hur:
-Tu color es el blanco, y el de Messala púrpura y oro. Los niños los venden por las calles y mañana todos los árabes y hebreos llevarán tu divisa. Mañana en el circo los colores blanco y rojo se dividirán la gradería.
-La gradería pero no la tribuna de la Puerta Pompora.
- No, el escarlata y rojo predominarán, pero si nosotros vencemos... ¡como temblarán esos señores! g)
Ellos apostarán todo por Messala, naturalmente, y en su desprecio por todo cuanto no es romano, sus apuestas serán de dos, tres cuatro o cinco..porque él es uno de ellos...- y continuó bajando la voz:
-No está bien que un hebreo de buena fama en el templo tome parte en las apuestas, pero confidencialemnte tengo un amigo que estará cerca del patio del cónsul y aceptará sus ofertas a dos a cinco a diez.. su locura podrá llegar hasta eso. He puesto a su disposición seis mil siclos.
-No Malluch- dijo Ben Hur. Un romano no apuesta mas que en una moneda: Sextercios. Si encuentras a tu amigo ábrele un credito de cuantos sextercios desee y dile que haga apuestas con Messala y sus amigos. Los 4 de Ilderim contra los 4 de Messala
- Por lo visto el interés de la carrera estará concentrado en vosotros dos.
- Eso es justo lo que deseo, que toda la atención del publico la atraiga nuestra particular carrera
-Un medio hay
-¿Cual?
-Ofrecer sumas enormes en apuestas contra él , se llamará la atención de la ciudad. Si son aceptadas, tanto mejor.
-¿No he de recuperar parte de los bienen de que me despojaron?- Dijo Ben Hur.
- Quizás no se presente ocasión más propicia. Y si pudiese humillar su orgullo y sumirle en la ruina, ¿podria tomarlo a mal Jacob nuestro padre? Si Malluch, sea. No desechar ninguna apuesta. Si no te bastan sextercios, talentos. 5, 10, 20 talentos.. hasta 50 si encuentras quien las acepte, mientras la apuesta se haga con Messala
-Es una suma ingente :-j - dijo Malluch- necesito garantias.
- Las tendrás. Ve a Simonides y dile de mi parte que deseo hacer esto. El te las proveerá.
-Una cosa más deseaba decirte. No he podido examinar personalmente el carruaje de Messala, pero lo he hecho medir por otro. El eje de la rueda está a un palmo más del suelo que el tuyo.
- ¡Un palmo!- dijo Ben Hur con alegria :y ¿tanto? Veamos ese programa ;) :
En primer lugar se celebraría una grandiosa cabalgata, y después de los acostrumbrados sacrificios al dios Conso tendrían lugar los juegos. Carreras a pie, salto, pugilato, todo por el orden ya fijado.
Ben Hur pasó por esa parte del programa hasta llegar al anuncio de las carreras:
Poníase en conocimiento del respetable publico, que Antioquía asistiría a un espectaculo jamás visto. Las fiestas de daban en honor del nuevo Cónsul, y el premio consistia en cien mil sextercios y una corona de laurel. Despues seguian los detalles. Los competidores eran 6 , todos en cuadrigas y debian partir simultaniamente. He aquí la descripción:
1. Una cuadriga de Lisipo de Corinto. Dos grises uno bayo y uno negro.
Inscritos el año anterior en Alejandria y en Corinto y ambas veces vencedores.
Auriga: Lisipo. Color, amarillo.
2. Una cuadriga de Messala de Roma. Dos blancos y dos negros.
Ganaron el Premio Circense en el Circo Maximo el año anterior.
Auriga: Messala. Color escarlata y oro.
3. Una cuadriga de Cleante de Atenas. 3 grises y uno bayo.
Vencedores en los juegos Istmicos el año precedente.
Auriga: Cleante. Color: verde
4. Una cuadriga de Diceo de Bizancio. Dos negros, uno gris y otro Blanco.
Vencedores el año pasado en Bizancio.
Auriga: Diceo. Color ; negro
5. Una cuadriga de Admeto de Sidón.
Todos grises, vencedores 3 veces en el estadio de Cesarea.
Auriga: Admeto. Color : azul
6. Una cuadriga de Ilderim, jeque del desierto. Todos bayos.
Primera carrera.
Auriga: Ben Hur de Judea. Color Blanco.
Ben Hur se dirige al jeque Ilderim:
- Esta tarde, oh jeque, podrás ya quedarte con Sirio y me darás el carruaje en su lugar.
-¿Tan pronto? ???
-Caballos como los tuyos solo necesitan 1 dia para adiestrarse. No tiene miedo, tienen la inteligencia de un hombre y desean el ejercicio.Éste , sacudiendo las riendas del más joven , al que tu llamaste Aldebarán es el más veloz. En una vuelta al estadio avanzaría a los otros 3 en 3 veces la longitud de sus cuerpos.
Ilderim se mesaba la barba, y respondió:
-¿ Y el más tardio?
- Helo aquí, sacudiendo las riendas de Antares. Más vencerá porque lo haré correr todo el dia y tramontar el sol podrá llegar a su maxima velocidad. Pero tengo una duda oh jeque.
El jeque se puso serio.
-En su avidez por triunfar, un romano transige hasta con su honor . en sus juegos, practican una infinidad e astucias y de engaños: en las carreras de coches, su mala fe no perdona a los caballos ni al auriga ni al dueño. Por esto, mi buen jeque, mira bien todo cuanto haces, no dejes que ningún extraño se acerque a los caballos y para más seguridad pon guardia armada noche y dia. Entonces no tendré dudas del éxito de la lucha.
- Se hará cuanto dices.Por el esplendor de Dios, ninguna mano deberá acercarse a ellos, exceptuada la de los fieles. Esta misma noche pondré centinelas.
[...]
Tras escuchar a Malluch, Simónides reconoce a Ben Hur como quien es: Judá Ben Hur, heredero de todo lo que Simónides pudo salvar de la fortuna de su padre cuando los romanos confiscaron casi todo hace 4 años. La suma, aumentada por la buena gestión de Simónides asciende a 673 talentos :O Una fortuna colosal que el anciano entrega gustoso a su legitimo dueño.
Libro V capítulo X
El dia precedente a los Juegos, durante la siesta, todos los bienes muebles de Ilderim fueron trasnportados a la ciudad y sus tiendas desmontadas.Así el viejo árabe estaba preparado para cualquier golpe eventual por parte de Messale si perdía.
Malluch llegó y le entregó una carta al Jeque:
-He aquí el programa de las carreras recién salido. Me congratulo anticipadamente de tu victoria, óptimo jeque. Y se volvió a Ben Hur:
-Tu color es el blanco, y el de Messala púrpura y oro. Los niños los venden por las calles y mañana todos los árabes y hebreos llevarán tu divisa. Mañana en el circo los colores blanco y rojo se dividirán la gradería.
-La gradería pero no la tribuna de la Puerta Pompora.
- No, el escarlata y rojo predominarán, pero si nosotros vencemos... ¡como temblarán esos señores! g)
Ellos apostarán todo por Messala, naturalmente, y en su desprecio por todo cuanto no es romano, sus apuestas serán de dos, tres cuatro o cinco..porque él es uno de ellos...- y continuó bajando la voz:
-No está bien que un hebreo de buena fama en el templo tome parte en las apuestas, pero confidencialemnte tengo un amigo que estará cerca del patio del cónsul y aceptará sus ofertas a dos a cinco a diez.. su locura podrá llegar hasta eso. He puesto a su disposición seis mil siclos.
-No Malluch- dijo Ben Hur. Un romano no apuesta mas que en una moneda: Sextercios. Si encuentras a tu amigo ábrele un credito de cuantos sextercios desee y dile que haga apuestas con Messala y sus amigos. Los 4 de Ilderim contra los 4 de Messala
- Por lo visto el interés de la carrera estará concentrado en vosotros dos.
- Eso es justo lo que deseo, que toda la atención del publico la atraiga nuestra particular carrera
-Un medio hay
-¿Cual?
-Ofrecer sumas enormes en apuestas contra él , se llamará la atención de la ciudad. Si son aceptadas, tanto mejor.
-¿No he de recuperar parte de los bienen de que me despojaron?- Dijo Ben Hur.
- Quizás no se presente ocasión más propicia. Y si pudiese humillar su orgullo y sumirle en la ruina, ¿podria tomarlo a mal Jacob nuestro padre? Si Malluch, sea. No desechar ninguna apuesta. Si no te bastan sextercios, talentos. 5, 10, 20 talentos.. hasta 50 si encuentras quien las acepte, mientras la apuesta se haga con Messala
-Es una suma ingente :-j - dijo Malluch- necesito garantias.
- Las tendrás. Ve a Simonides y dile de mi parte que deseo hacer esto. El te las proveerá.
-Una cosa más deseaba decirte. No he podido examinar personalmente el carruaje de Messala, pero lo he hecho medir por otro. El eje de la rueda está a un palmo más del suelo que el tuyo.
- ¡Un palmo!- dijo Ben Hur con alegria :y ¿tanto? Veamos ese programa ;) :
En primer lugar se celebraría una grandiosa cabalgata, y después de los acostrumbrados sacrificios al dios Conso tendrían lugar los juegos. Carreras a pie, salto, pugilato, todo por el orden ya fijado.
Ben Hur pasó por esa parte del programa hasta llegar al anuncio de las carreras:
Poníase en conocimiento del respetable publico, que Antioquía asistiría a un espectaculo jamás visto. Las fiestas de daban en honor del nuevo Cónsul, y el premio consistia en cien mil sextercios y una corona de laurel. Despues seguian los detalles. Los competidores eran 6 , todos en cuadrigas y debian partir simultaniamente. He aquí la descripción:
1. Una cuadriga de Lisipo de Corinto. Dos grises uno bayo y uno negro.
Inscritos el año anterior en Alejandria y en Corinto y ambas veces vencedores.
Auriga: Lisipo. Color, amarillo.
2. Una cuadriga de Messala de Roma. Dos blancos y dos negros.
Ganaron el Premio Circense en el Circo Maximo el año anterior.
Auriga: Messala. Color escarlata y oro.
3. Una cuadriga de Cleante de Atenas. 3 grises y uno bayo.
Vencedores en los juegos Istmicos el año precedente.
Auriga: Cleante. Color: verde
4. Una cuadriga de Diceo de Bizancio. Dos negros, uno gris y otro Blanco.
Vencedores el año pasado en Bizancio.
Auriga: Diceo. Color ; negro
5. Una cuadriga de Admeto de Sidón.
Todos grises, vencedores 3 veces en el estadio de Cesarea.
Auriga: Admeto. Color : azul
6. Una cuadriga de Ilderim, jeque del desierto. Todos bayos.
Primera carrera.
Auriga: Ben Hur de Judea. Color Blanco.
miércoles, 14 de septiembre de 2011
Ben Hur (IV) Ben Hur conoce a Ilderim y cierran un trato.
Libro IV capitulo 13
El jeque Ilderim era un personaje demasiado importante para viajar sin un séquito digno de su condición de jefe de tribu y primer patriarca de los desiertos al Oeste de la Siria. Tal era su fama entre los hijos del desierto: los habitantes de las ciudades teníanlo simplemente por uno de los más ricos señores de Oriente , y rico era, en efecto, de dinero y de servidumbre, de camellos y de caballos y de ganado de todo género, de que hacia gala con el orgullo infantil del bárbaro oriental.
El jeque poseía un magnifico “dovar”, formado por 3 grandes pabellones, uno para él, otro para los huespedes y un tercero para su esposa favorita y sus mujeres. Y una docena de tiendas menores ocupadas por sus siervos y por algunos miembros de su tribu, hombres de valor experimentado, diestros en el manejo de la lanza y del arco y excelentes jinetes.
[...] ( Ben hur es presentado por Malluch al jeque.)
- Tú eres mi huesped y vas a probar mi sal dentro de poco. Perdóname , pues, esta pregunta ¿quién eres tu? ???
-En primer lugar no soy romano .En segundo lugar, soy hebreo de la tribu de Judá, un hebreo que siente por los romanos un odio tal, que en comparación el tuyo es tan solo infantil despecho. :O
Más todavía , jeque Ilderim. Yo te juro por el Pacto que Dios selló con mis padres, que si tu me proporcionas la venganza que yo busco, el oro y la gloria serán para ti enteramente. g)
- Creo que seas hebreo como dices, pero ¿puedo estar seguro de tu destreza? :-j ¿qué experiencia tienes en las carreras de carros? Y los caballos ¿puedes doblegarlos a tu voluntad, hacer que te conozcan y te amen? [...]Ese don , hijo mio, no es concedido a todos. Yo he conocido a un rey que dominaba millones de hombres y no sabia hacerse obedecer por un caballo. Y yo no hablo de caballos normales, brutos envilecidos en la sangre cuyo destino es servir al hombre como esclavos. Hablo de caballos como los míos, los reyes de su especie, cuyo linaje se remonta a los tiempos de los primeros faraones, que son mis amigos y compañeros, que comparten mi mesa y mi tienda.
-Traedme los anales de la tribu- ordenó a un siervo.Al rato comparecieron 6 hombres portando algunas cajas de cedro reforzadas con guarniciones de hierro.
. Me basta con los registros de los caballos, abridlos.
La caja fue abierta, descubriendo una serie de tablillas de marfil enfiladas en anillas de plata.Como el espesor de cada tablilla no era mayor que una hostia, cada anilla contenía centenares de ellas.
-Mira, hijo de Israel. Cada tablilla recuerda el nombre de un caballo de pura sangre, nacido en los pasados siglos bajo las tiendas de mis padres y además el nombre del padre y de la madre. Fíjate en sus edades. En esta caja conservo toda la historia documentada de aquella raza de que son descendientes estos caballos
Si yo soy el rey del desierto, estos son mis ministros. Quítamelos y seré como el enfermo que la caravana abandona a la muerte en medio del desierto.:´(
-Comprendo, dijo Ben Hur, -por qué el arabe quiere a sus caballos como a sus hijos. Pero yo desearia que me juzgases por mis hechos y no mis palabras. Puedo asegurarte que de los 4 caballos, uno es el mas rapido y otro el más tardío y que mientras éste determina la velocidad de la carrera, el primero le ofrece los mayores obstáculos.Así ha sucedido hoy en el campo de carreras, tu auriga no pudo hacerlos correr en armonía. Si logro que los 4 corran como un solo caballo, dóciles a mi voluntad, te juro que ganarás tus sextercios y la corona, y que yo habré consumado mi venganza. ¿qué contestas?
-Te creo, hijo de Israel. Mañana probarás los caballos.
Libro V Capitulo II
Ben Hur penetró en la tienda del jeque, que le saludó desde el diván.
- La paz sea contigo, los caballos están dispuestos. ¿ lo estás tu?
- Estoy dispuesto
- Haré pues que los traigan, sientate.
- ¿Están enganchados?
- No
- Entonces permiteme que yo mismo los saque. Es necesario que trabe conocimiento con tus árabes que sepa su nombre, para que pueda hablarles. También conviene que conozca el carácter particular de cada uno, porque los caballos son como los hombre. Si audaces, hay que enfrenarlos. Si timidos, hay que animarlos y espolearles con el elogio.
- ¿Y el carro?
- Lo dejaremos por hoy. En su lugar dame un quinto caballos sin ensillar, y rápido como el rayo.
La curiosidad de Ilderim iba en aumento, y llamó a un criado.
- ¡Los arreos para 4 caballos, y las bridas de Sirio.!- Ilderim se levantó.
-Sirio es mi caballo favorito, Hemos sido compañeros por espacio de 20 años en la tienda, en la lucha, en las caravanas..voy a mostrártelo.- Se acercó a la cortina divisoria y entró en la cuadra. Los caballos acudieron a Ilderim en grupo.
-Buen caballo, buen caballo..Este es Sirio, padre de los otros 4. Y estos son Rigel, Antares, Atahir y Aldebarán, el menor pero no el menos rápido de los hermanos.
Ben Hur ató a los caballos, montó en Sirio y partió al campo de entrenamiento, donde estuvo guiando a los caballos en linea recta y en grandes circulos poniendoles al trote y al galope estrechando cada vez mas los circulos, y transcurrida una hora se acercó a Ilderim.
- Me congratulo contigo que poseas semejantes servidores... ni una mancha de sudor en los arreos, respiran como si acabaran de empezar a correr ahora, Si Dios nos protege, nuestra será la victoria. Y la venganza
- Tu eres mi hombre, hijo de Israel. Si el resultado corresponde al principio, no tendrás motivo para lamentarte de la generosidad de los árabes. :y
,-Con tu permiso oh jeque, conduciré a tus árabes a la tienda para repetir los ejercicios por la tarde
-Haz lo que quieras con ellos, hijo mio. Tu has obtenido en 2 horas lo que el romano ¡ Los chacales devoren sus huesos! No pudo conseguir en 2 semanas.
Una vez guardados los caballos, Ben Hur habló con Malluch:
-Mi buen Malluch, perdona que abuse de tu amabilidad, pero tu eres hombre de negocios y nuestro jeque no lo es. ¿Tienes buena memoria?
- Alguna vez me ha fallado, pero nunca cuando , como en este caso, tenia interesado el corazón.
-Entonces, para impedir que a ultima hora se presente un obstaculo o dificultad, para la carerra, debieras avistarte con el intendente del Circo y comprobar si Ilderim ha cumplido con todas las formalidades requeridas.
-Me prestarás también un gran servicio si me procuras una copia del reglamento.
-Quisiera saber qué colores he de llevar y especialemnte el numero de la cripta que he de ocupar, si estaré próximo a Messala a la derecha o a la izquierda, y si no lo estoy, procura que me cambien de sitio para estar cerca de él.
-Y por último, ayer vi que Messala estaba orgulloso de su coche, y con razón porque ni los de los Césares le aventajan en belleza ni elegancia. ¿Podrias averiguar si es ligero o pesado? Desearia saber con seguridad su peso y medidas, más si no puedes averiguar todo esto, enterate cuando menos de la altura a que están del suelo sus ejes. ¿Comprendes Malluch? No quiero que tenga ventaja alguna sobre mi, quiero no solo vencerle sino humillarle.Unicamente así será completo mi triunfo eee
Fin del capitulo II
El jeque Ilderim era un personaje demasiado importante para viajar sin un séquito digno de su condición de jefe de tribu y primer patriarca de los desiertos al Oeste de la Siria. Tal era su fama entre los hijos del desierto: los habitantes de las ciudades teníanlo simplemente por uno de los más ricos señores de Oriente , y rico era, en efecto, de dinero y de servidumbre, de camellos y de caballos y de ganado de todo género, de que hacia gala con el orgullo infantil del bárbaro oriental.
El jeque poseía un magnifico “dovar”, formado por 3 grandes pabellones, uno para él, otro para los huespedes y un tercero para su esposa favorita y sus mujeres. Y una docena de tiendas menores ocupadas por sus siervos y por algunos miembros de su tribu, hombres de valor experimentado, diestros en el manejo de la lanza y del arco y excelentes jinetes.
[...] ( Ben hur es presentado por Malluch al jeque.)
- Tú eres mi huesped y vas a probar mi sal dentro de poco. Perdóname , pues, esta pregunta ¿quién eres tu? ???
-En primer lugar no soy romano .En segundo lugar, soy hebreo de la tribu de Judá, un hebreo que siente por los romanos un odio tal, que en comparación el tuyo es tan solo infantil despecho. :O
Más todavía , jeque Ilderim. Yo te juro por el Pacto que Dios selló con mis padres, que si tu me proporcionas la venganza que yo busco, el oro y la gloria serán para ti enteramente. g)
- Creo que seas hebreo como dices, pero ¿puedo estar seguro de tu destreza? :-j ¿qué experiencia tienes en las carreras de carros? Y los caballos ¿puedes doblegarlos a tu voluntad, hacer que te conozcan y te amen? [...]Ese don , hijo mio, no es concedido a todos. Yo he conocido a un rey que dominaba millones de hombres y no sabia hacerse obedecer por un caballo. Y yo no hablo de caballos normales, brutos envilecidos en la sangre cuyo destino es servir al hombre como esclavos. Hablo de caballos como los míos, los reyes de su especie, cuyo linaje se remonta a los tiempos de los primeros faraones, que son mis amigos y compañeros, que comparten mi mesa y mi tienda.
-Traedme los anales de la tribu- ordenó a un siervo.Al rato comparecieron 6 hombres portando algunas cajas de cedro reforzadas con guarniciones de hierro.
. Me basta con los registros de los caballos, abridlos.
La caja fue abierta, descubriendo una serie de tablillas de marfil enfiladas en anillas de plata.Como el espesor de cada tablilla no era mayor que una hostia, cada anilla contenía centenares de ellas.
-Mira, hijo de Israel. Cada tablilla recuerda el nombre de un caballo de pura sangre, nacido en los pasados siglos bajo las tiendas de mis padres y además el nombre del padre y de la madre. Fíjate en sus edades. En esta caja conservo toda la historia documentada de aquella raza de que son descendientes estos caballos
Si yo soy el rey del desierto, estos son mis ministros. Quítamelos y seré como el enfermo que la caravana abandona a la muerte en medio del desierto.:´(
-Comprendo, dijo Ben Hur, -por qué el arabe quiere a sus caballos como a sus hijos. Pero yo desearia que me juzgases por mis hechos y no mis palabras. Puedo asegurarte que de los 4 caballos, uno es el mas rapido y otro el más tardío y que mientras éste determina la velocidad de la carrera, el primero le ofrece los mayores obstáculos.Así ha sucedido hoy en el campo de carreras, tu auriga no pudo hacerlos correr en armonía. Si logro que los 4 corran como un solo caballo, dóciles a mi voluntad, te juro que ganarás tus sextercios y la corona, y que yo habré consumado mi venganza. ¿qué contestas?
-Te creo, hijo de Israel. Mañana probarás los caballos.
Libro V Capitulo II
Ben Hur penetró en la tienda del jeque, que le saludó desde el diván.
- La paz sea contigo, los caballos están dispuestos. ¿ lo estás tu?
- Estoy dispuesto
- Haré pues que los traigan, sientate.
- ¿Están enganchados?
- No
- Entonces permiteme que yo mismo los saque. Es necesario que trabe conocimiento con tus árabes que sepa su nombre, para que pueda hablarles. También conviene que conozca el carácter particular de cada uno, porque los caballos son como los hombre. Si audaces, hay que enfrenarlos. Si timidos, hay que animarlos y espolearles con el elogio.
- ¿Y el carro?
- Lo dejaremos por hoy. En su lugar dame un quinto caballos sin ensillar, y rápido como el rayo.
La curiosidad de Ilderim iba en aumento, y llamó a un criado.
- ¡Los arreos para 4 caballos, y las bridas de Sirio.!- Ilderim se levantó.
-Sirio es mi caballo favorito, Hemos sido compañeros por espacio de 20 años en la tienda, en la lucha, en las caravanas..voy a mostrártelo.- Se acercó a la cortina divisoria y entró en la cuadra. Los caballos acudieron a Ilderim en grupo.
-Buen caballo, buen caballo..Este es Sirio, padre de los otros 4. Y estos son Rigel, Antares, Atahir y Aldebarán, el menor pero no el menos rápido de los hermanos.
Ben Hur ató a los caballos, montó en Sirio y partió al campo de entrenamiento, donde estuvo guiando a los caballos en linea recta y en grandes circulos poniendoles al trote y al galope estrechando cada vez mas los circulos, y transcurrida una hora se acercó a Ilderim.
- Me congratulo contigo que poseas semejantes servidores... ni una mancha de sudor en los arreos, respiran como si acabaran de empezar a correr ahora, Si Dios nos protege, nuestra será la victoria. Y la venganza
- Tu eres mi hombre, hijo de Israel. Si el resultado corresponde al principio, no tendrás motivo para lamentarte de la generosidad de los árabes. :y
,-Con tu permiso oh jeque, conduciré a tus árabes a la tienda para repetir los ejercicios por la tarde
-Haz lo que quieras con ellos, hijo mio. Tu has obtenido en 2 horas lo que el romano ¡ Los chacales devoren sus huesos! No pudo conseguir en 2 semanas.
Una vez guardados los caballos, Ben Hur habló con Malluch:
-Mi buen Malluch, perdona que abuse de tu amabilidad, pero tu eres hombre de negocios y nuestro jeque no lo es. ¿Tienes buena memoria?
- Alguna vez me ha fallado, pero nunca cuando , como en este caso, tenia interesado el corazón.
-Entonces, para impedir que a ultima hora se presente un obstaculo o dificultad, para la carerra, debieras avistarte con el intendente del Circo y comprobar si Ilderim ha cumplido con todas las formalidades requeridas.
-Me prestarás también un gran servicio si me procuras una copia del reglamento.
-Quisiera saber qué colores he de llevar y especialemnte el numero de la cripta que he de ocupar, si estaré próximo a Messala a la derecha o a la izquierda, y si no lo estoy, procura que me cambien de sitio para estar cerca de él.
-Y por último, ayer vi que Messala estaba orgulloso de su coche, y con razón porque ni los de los Césares le aventajan en belleza ni elegancia. ¿Podrias averiguar si es ligero o pesado? Desearia saber con seguridad su peso y medidas, más si no puedes averiguar todo esto, enterate cuando menos de la altura a que están del suelo sus ejes. ¿Comprendes Malluch? No quiero que tenga ventaja alguna sobre mi, quiero no solo vencerle sino humillarle.Unicamente así será completo mi triunfo eee
Fin del capitulo II
lunes, 12 de septiembre de 2011
Ben Hur (III) Capítulo VIII. Ben Hur salva a Baltasar y urde venganza contra Messala
Ninguno de los presentes habian visto jamás un camello tan alto o majestuoso. ¿Quienes eran el hombre y la mujer sentados bajo la tienda del houdah? ??? [...]El hombre era un anciano, y la mujer llevaba descubierto el semblante. Y en verdad que valia la pena de ser visto aquel rostro bellísimo, bello por su juvenil frescura.[...]
La mujer dio una orden al siervo , que acercó el camello a la fuente y le obligó a doblar las rodillas.[...]
Un grito de alarma desbandó al público que dejó libre el paso.
- Aquel romano parece que pretende atropellarnos- Gritó Malluch, dando un salto para ponerse a salvo.
Ben Hur se giró , y vió a Messala que a toda velocidad dirigia su coche sobre la multitud, que se desbandó dejando al descubierto el camello, que no se movió. El anciano hizo una tentativa inutil para salir del houdah, pero no tenian tiempo de salvarse.
Ben Hur colocandose delante de ellos, gritó dirigiendose a Messala:
-¡ Detente! ¡Atrás, atrás!- y viendo que no habia otra salvación para los extranjeros, se abalanzó sobre los caballos , cogiendo a dos de ellos por el treno, y con un esfuerzo heróico les obligó a retroceder.
- ¡Perro romano! ¿en tan poco tienes la vida?
-Pido perdón a entrambos, yo soy Messala y por nuestra madre tierra os juro que no os había visto - g) Y se dirigió a la doncella[...]
-¡Por Palas , eres hermosa! [...] Hermosa extranjera, tan cruel como hermosa, si Apolo no te roba me volverás a ver. No conozco tu pais, y no se a que dios recomendarte; así pues, no me queda más recurso que recomendarte a mi mismo. g) - Y se marchó.
[...]
Ben Hur contó a Malluch su historia, y su deseo de venganza contra Messala
- No quiero quitarle la vida, Malluch; pero se un modo de castigarlo. ¿Puedes decirme si se dió gran publicidad al anuncio de los juegos que me hablaste y cuando tendrán lugar?
- Los Juegos serán espléndidos. Un mes hace que los heraldos proclaman la apertura del circo de Antioquía para la ceremonia
-¿Y el circo? Me han dicho que sólo le era superior el Circo Máximo
¿El de Roma? Si, nuestro circo es capaz de albergar a doscientos mil espectadores, y en el vuestro caben setenta mil más. Pero así el de Roma como el nuestro son de mármol, y su distribución interior perfectamente igual.
- ¿Y el reglamento es igual también?
-Si, con una excepción. En Roma cada carrera se limita a 4 coches. Aquí por el contrario su número es ilimitado.
-¡ Ah! La costrumbre Griega. ;)
-Si, Antioquía es más griega que romana. Pero tu ¿eres adiestrado en el circo?
- No temas amigo. ))) De 3 años a esta parte los vencedores del Circo Maximo deben sus laureles únicamente a mi condescendencia. En las últimas carreras el Emperador en persona me ofreció su protección a cambio que guiase sus caballos
- ¿Y no aceptaste?
Yo soy judio, y no me atreví aún llevando nombre romano, a sumergirme profesionalmente en un oficio que hubiera cubierto de vergüenza el nombre de mi padre en los patios del Templo. Nada me impedía adiestrarme en las palestras, pero el circo me habría deshonrado. Y si aquí hago una excepción, Malluch., te juro que no es por el premio.
- ¿Pero si son diez mil sextercios! Una fortuna para toda la vida :-j
- No para mi aun cuando el prefecto la triplicase 50 veces. Yo quiero otra cosa, que vale más que todas las rentas imperiales. Quiero humillar a mi enemigo. Tú sabes que la venganza está permitida por la ley.
- Messala correrá, no lo dudes. Lo ha hecho ya público en las calles , en los baños, en los teatros, y no volverá a trás porque su nombre está ya en las tablillas de apuestas de todos los jugadores de Antioquía
- Pues condúceme rápido al jeque Ilderim, hoy mismo, pues mañana sus caballos podrían haber sido confiados a otro.
-¿Tanto te placen?
- Los vi desde el podio un solo instante, pero aquella mirada me bastó para reconocer que su raza es la maravilla y la gloria del desierto. No he visto ejemplares de su sangre más que en las caballerizas del César.
La mujer dio una orden al siervo , que acercó el camello a la fuente y le obligó a doblar las rodillas.[...]
Un grito de alarma desbandó al público que dejó libre el paso.
- Aquel romano parece que pretende atropellarnos- Gritó Malluch, dando un salto para ponerse a salvo.
Ben Hur se giró , y vió a Messala que a toda velocidad dirigia su coche sobre la multitud, que se desbandó dejando al descubierto el camello, que no se movió. El anciano hizo una tentativa inutil para salir del houdah, pero no tenian tiempo de salvarse.
Ben Hur colocandose delante de ellos, gritó dirigiendose a Messala:
-¡ Detente! ¡Atrás, atrás!- y viendo que no habia otra salvación para los extranjeros, se abalanzó sobre los caballos , cogiendo a dos de ellos por el treno, y con un esfuerzo heróico les obligó a retroceder.
- ¡Perro romano! ¿en tan poco tienes la vida?
-Pido perdón a entrambos, yo soy Messala y por nuestra madre tierra os juro que no os había visto - g) Y se dirigió a la doncella[...]
-¡Por Palas , eres hermosa! [...] Hermosa extranjera, tan cruel como hermosa, si Apolo no te roba me volverás a ver. No conozco tu pais, y no se a que dios recomendarte; así pues, no me queda más recurso que recomendarte a mi mismo. g) - Y se marchó.
[...]
Ben Hur contó a Malluch su historia, y su deseo de venganza contra Messala
- No quiero quitarle la vida, Malluch; pero se un modo de castigarlo. ¿Puedes decirme si se dió gran publicidad al anuncio de los juegos que me hablaste y cuando tendrán lugar?
- Los Juegos serán espléndidos. Un mes hace que los heraldos proclaman la apertura del circo de Antioquía para la ceremonia
-¿Y el circo? Me han dicho que sólo le era superior el Circo Máximo
¿El de Roma? Si, nuestro circo es capaz de albergar a doscientos mil espectadores, y en el vuestro caben setenta mil más. Pero así el de Roma como el nuestro son de mármol, y su distribución interior perfectamente igual.
- ¿Y el reglamento es igual también?
-Si, con una excepción. En Roma cada carrera se limita a 4 coches. Aquí por el contrario su número es ilimitado.
-¡ Ah! La costrumbre Griega. ;)
-Si, Antioquía es más griega que romana. Pero tu ¿eres adiestrado en el circo?
- No temas amigo. ))) De 3 años a esta parte los vencedores del Circo Maximo deben sus laureles únicamente a mi condescendencia. En las últimas carreras el Emperador en persona me ofreció su protección a cambio que guiase sus caballos
- ¿Y no aceptaste?
Yo soy judio, y no me atreví aún llevando nombre romano, a sumergirme profesionalmente en un oficio que hubiera cubierto de vergüenza el nombre de mi padre en los patios del Templo. Nada me impedía adiestrarme en las palestras, pero el circo me habría deshonrado. Y si aquí hago una excepción, Malluch., te juro que no es por el premio.
- ¿Pero si son diez mil sextercios! Una fortuna para toda la vida :-j
- No para mi aun cuando el prefecto la triplicase 50 veces. Yo quiero otra cosa, que vale más que todas las rentas imperiales. Quiero humillar a mi enemigo. Tú sabes que la venganza está permitida por la ley.
- Messala correrá, no lo dudes. Lo ha hecho ya público en las calles , en los baños, en los teatros, y no volverá a trás porque su nombre está ya en las tablillas de apuestas de todos los jugadores de Antioquía
- Pues condúceme rápido al jeque Ilderim, hoy mismo, pues mañana sus caballos podrían haber sido confiados a otro.
-¿Tanto te placen?
- Los vi desde el podio un solo instante, pero aquella mirada me bastó para reconocer que su raza es la maravilla y la gloria del desierto. No he visto ejemplares de su sangre más que en las caballerizas del César.
Ben Hur, la novela (II). Presentación de personajes.
Durante las próximas entradas, y poco a poco, me dispongo a transcribir fragmentos de la novela original centrados en las carreras de cuadrigas, cortando algunos párrafos para facilitar y amenizar la lectura.
Presentación de los personajes
¿Quién no ha visto al menos una vez de pequeño la película Ben Hur?
Un resumen rápido:
Jerusalen, año 25 DC, Judá Ben Hur, cuya familia cae en desgracia traicionada por el antiguo amigo de la infancia de Ben Hur, el romano Messala, es condenado a galeras y su familia encarcelada. Tras una batalla con piratas y en agradecimiento por salvarle la vida, el jefe de la galera en la que cumplia condena adopta y salva a Ben Hur, quien tras un tiempo en Roma, acaba finalmente volviendo a Israel, a buscar a su familia.
Siguiendo su pista llega a la ciudad de Antioquia donde vive Simónides, el antiguo socio de su padre. Un dia, Ben Hur y un comerciante que acaba de conocer, llamado Malluch (en realidad un espia al servicio de Simónides que quiere averiguar si Ben Hur es en realidad quien dice ser) se dirigen al estadio de Antioquia a contemplar los caballos que competirán en la próxima carrera. Pero el destino quiere que además de ver caballos, Ben Hur se reencuentre con un viejo conocido...jj)
Libro IV capítulo 7 (Antioquía, en el mes de Julio del Año 29 DC)
Saliendo de la selva, la cual formaba como el borde de una vasta llanura, se encontraron enfrente de un estadio. La pista era de tierra apisonada y regada, y su perimetro estaba indicado por unas cuerdas negligentemente suspendidas de lanzas hincadas en el suelo. Para los espectadores se habian levantado podia protegidos por toldos fijos y provistos de asientos en degradación.En uno de aquellos podia tomaron asiento los dos. Ben Hur contó los carruajes mientras desfilaban: eran nueve.Ocho cuadrigas pasaron , unas al trote , otras al paso y todas guiadas de modo excepcional. La novena se presentó al galope , y a su aparición Ben Hur no pudo menos que mostar su admiración.
-He visitado las caballerizas del emperador, pero por nuestro padre Abraham, de bendita memoria, jamás he visto caballos más hermosos.
Los 4 caballos se encontraban delante del podio de los 2 judios, cuando de pronto se desordenaron. Un agudo grito salió de uno de los espectadores del podio, un anciano que se levantó apretando los puños y lanzando miradas de furor mientras el temblor de su larga barba blanca demostraba la agitación de toda su persona. Algunos circunstantes empezaron a reir.
- Deberían al menos respetar sus canas ¿quién es?- preguntó Ben Hur
- Un potentado del Desierto que mora más allá del Moab, propietario de sementales, de caballos y de camellos, y descendiente, se dice, de los caballeros del primer Faraón. El jeque Ilderim.- contestó Malluch
Mientras tanto, el auriga hacía vanos esfuerzos para domar los caballos y cada tentativa exacerbaba más aún al jeque.
- ¡Maldito romano! , eee continuó el jeque, amenazando con su puño al auriga ¿ No me ha jurado que él sabria guiarlos, si , jurado por todos los dioses bastardos de su pais.
- ¿ No me ha asegurado que correrían con la velocidad del aguila y la docilidad de las ovejas?
- ¡Maldito sea! Y con él la madre mentirosa de que es hijo. ¡Mirad qué animales más esplendidos! Que se permita tocarlos con el látigo y ...- El resto de la frase se perdió entre un crujido de dientres.
Algunos de entre los más diligentes de su séquito corrieron a apaciguar a los caballos, mientras un violento ataque de tos apagó la voz del anciano.
Ben Hur, que creyó comprenderle, sintió simpatía por él, pues ya fuese que se sintiese orgulloso de su propiedad, o temeroso por el resultado de la carrera, descubria en el anciano infinita ternura por sus caballos.El jeque los había llamado espléndidos y habia dicho la verdad.
Eran todos bayos, sin una mancha, perfectamente parejos y de esplendidas proporciones. Sus orejas eran delicadisimas, sus cabezas pequeñas, sus hocicos anchos; las narices, cuando se hinchaban, mostraban la membrana de un rojo vico encendido; graciosamente arqueados los cuellos y adornados de crines abundantisimas que les cubrian las espaldas y el pecho. De las rodillas abajo las patas eran delgadas y derechas , pero en la parte de arriba redondeábalas el desarrollo de fuertes musculos. Los cascos brillaban como copas de luciente ágata, y al trotar y encabritarse, los nobles corceles azotaban el aire y alguna vez la tierra con sus largas colas. g)
Buscando campo en que obtener una victoria sobre el odiado romano, al anciano los habia llevado a la ciudad, no dudando de su éxito, mientras los gobernase una mano expertas, más aquí estaba la dificultad, porque era necesaria, ademas de la ordinaria experiencia, una intuición especial, una corriente de intima simpatia entre el auriga y los animales
[...]
Entró un nuevo carruaje, que presentaba un aspecto enteramente diverso de los precedentes, por cuanto el carruaje el auriga y los caballos estaban aparatosamente adornados. El vehículo pertenecia a la clasica categoria de bigas romanas:
Sus anchas ruedas estaban unidas por un largo eje sobre el cual se apoyaba un cajón abierto por detrás. Este era el modelo primitivo de las bigas: el genio artistico de los griegos y de los romanos llegó con el tiempo a dar al tosco vehiculo la forma elegante que alcanzó su mas perfecto desarrollo en la plastica representación del carro de la Aurora. Los conductores antiguos no menos ingeniosos y ambiciosos que los modernos, solian llamar a su mas humilde tiro una biga, y al mas lujoso una cuadriga: con esta ultima concurrian a las solemnidades de los juegos olimpicos, y a otros concursos hechos a imitacion de aquellos.
Preferian ademas guiar los 4 caballos alineados de frente, y para distinguirlos solian denominar a los inmediatamente proximos a la lanza, caballos de yugo, y a los otros caballos de tiro.
Los primeros competidores habian sido acogidos silenciosamente, pero el recien llegado tuvo mejor fortuna.Al adelantarse hacia el podio desde el cual preesenciamos la escena, fue saludado pro ruidosas aclamaciones que atrajeron sobre le la general atención. Los caballos del centro eran negros, y los de los lados blancos como la nieve. En conformidad a las exigencias de la moda romana, llevaban las colas recortadas y sus cortas crines divididas en trenzas atadas con cintas rojas y amarillas
Llegado a un sitio en que el carruaje se descubria enteramente a la vista de los espectadores del podio, estos debieron convenir en que los gritos de admiración eran plenamente justificados:
Las ruedas estaban perfectamente construidas, robustas tiras de bronce bruñido reforzaban sus ligerisimos pernos; los radios formábanlos colmillos de marfil colocados con su natural curvatura hacia la parte exterior, con el fin de obtener la mayor perfección de concavidad, considerada entonces de la mayor importancia; los circulos eran de ébano con la plancha exterior de bronce; el eje, en armonia con las ruedas tenia en sus extremidades sendas cabezas de tigre , y toda la parte superior del carruaje era de mimbres dorados. :O
La llegada de tan espléndido vehículo impulsó a Ben Hur a mirar con interés al auriga ¿Quién era? ??? No podia verle aún, y sin embargo en su aspecto general y sus movimientos habia algo que no le era desconocido, Por la esplendidez del vehículo y por el clamoreo que levantaba hacía suponer que se trataba de algún gran dignatario o un principe ilustre.
Ben Hur se levantó y se abrió paso por entre la multitud, hasta llegar a la reja que separaba el podio de la pista. El auriga conducía puesto en pie, con las riendas rodeando su hermoso cuerpo, que sólo en parte cubria una túnica de paño escarlata.
En la derecha llevaba un látigo, en la izquierda, ligeramente levantada y extendida, las 4 riendas. Su actitud estaba llena de gracia y de fuerza. Los aplausos no lograban disminuir su impasibilidad.
Ben Hur sintió una punzada en el corazón, su instinto y su memoria no le habían engañado ¡ el auriga era Messala! eee eee
La rara belleza de los caballos, la magnificiencia del carruaje, la actitud altiva de su persona, y sobre todo, la fría expresión de su rostro, sus facciones marcadas y aguileñas, caracteristicas de la raza dominadora, revelaban claramente que el tiempo en nada había modificado el carácter despreciativo, osado, cínico y ambicioso del joven romano.
Fin del capitulo 7
Presentación de los personajes
¿Quién no ha visto al menos una vez de pequeño la película Ben Hur?
Un resumen rápido:
Jerusalen, año 25 DC, Judá Ben Hur, cuya familia cae en desgracia traicionada por el antiguo amigo de la infancia de Ben Hur, el romano Messala, es condenado a galeras y su familia encarcelada. Tras una batalla con piratas y en agradecimiento por salvarle la vida, el jefe de la galera en la que cumplia condena adopta y salva a Ben Hur, quien tras un tiempo en Roma, acaba finalmente volviendo a Israel, a buscar a su familia.
Siguiendo su pista llega a la ciudad de Antioquia donde vive Simónides, el antiguo socio de su padre. Un dia, Ben Hur y un comerciante que acaba de conocer, llamado Malluch (en realidad un espia al servicio de Simónides que quiere averiguar si Ben Hur es en realidad quien dice ser) se dirigen al estadio de Antioquia a contemplar los caballos que competirán en la próxima carrera. Pero el destino quiere que además de ver caballos, Ben Hur se reencuentre con un viejo conocido...jj)
Libro IV capítulo 7 (Antioquía, en el mes de Julio del Año 29 DC)
Saliendo de la selva, la cual formaba como el borde de una vasta llanura, se encontraron enfrente de un estadio. La pista era de tierra apisonada y regada, y su perimetro estaba indicado por unas cuerdas negligentemente suspendidas de lanzas hincadas en el suelo. Para los espectadores se habian levantado podia protegidos por toldos fijos y provistos de asientos en degradación.En uno de aquellos podia tomaron asiento los dos. Ben Hur contó los carruajes mientras desfilaban: eran nueve.Ocho cuadrigas pasaron , unas al trote , otras al paso y todas guiadas de modo excepcional. La novena se presentó al galope , y a su aparición Ben Hur no pudo menos que mostar su admiración.
-He visitado las caballerizas del emperador, pero por nuestro padre Abraham, de bendita memoria, jamás he visto caballos más hermosos.
Los 4 caballos se encontraban delante del podio de los 2 judios, cuando de pronto se desordenaron. Un agudo grito salió de uno de los espectadores del podio, un anciano que se levantó apretando los puños y lanzando miradas de furor mientras el temblor de su larga barba blanca demostraba la agitación de toda su persona. Algunos circunstantes empezaron a reir.
- Deberían al menos respetar sus canas ¿quién es?- preguntó Ben Hur
- Un potentado del Desierto que mora más allá del Moab, propietario de sementales, de caballos y de camellos, y descendiente, se dice, de los caballeros del primer Faraón. El jeque Ilderim.- contestó Malluch
Mientras tanto, el auriga hacía vanos esfuerzos para domar los caballos y cada tentativa exacerbaba más aún al jeque.
- ¡Maldito romano! , eee continuó el jeque, amenazando con su puño al auriga ¿ No me ha jurado que él sabria guiarlos, si , jurado por todos los dioses bastardos de su pais.
- ¿ No me ha asegurado que correrían con la velocidad del aguila y la docilidad de las ovejas?
- ¡Maldito sea! Y con él la madre mentirosa de que es hijo. ¡Mirad qué animales más esplendidos! Que se permita tocarlos con el látigo y ...- El resto de la frase se perdió entre un crujido de dientres.
Algunos de entre los más diligentes de su séquito corrieron a apaciguar a los caballos, mientras un violento ataque de tos apagó la voz del anciano.
Ben Hur, que creyó comprenderle, sintió simpatía por él, pues ya fuese que se sintiese orgulloso de su propiedad, o temeroso por el resultado de la carrera, descubria en el anciano infinita ternura por sus caballos.El jeque los había llamado espléndidos y habia dicho la verdad.
Eran todos bayos, sin una mancha, perfectamente parejos y de esplendidas proporciones. Sus orejas eran delicadisimas, sus cabezas pequeñas, sus hocicos anchos; las narices, cuando se hinchaban, mostraban la membrana de un rojo vico encendido; graciosamente arqueados los cuellos y adornados de crines abundantisimas que les cubrian las espaldas y el pecho. De las rodillas abajo las patas eran delgadas y derechas , pero en la parte de arriba redondeábalas el desarrollo de fuertes musculos. Los cascos brillaban como copas de luciente ágata, y al trotar y encabritarse, los nobles corceles azotaban el aire y alguna vez la tierra con sus largas colas. g)
Buscando campo en que obtener una victoria sobre el odiado romano, al anciano los habia llevado a la ciudad, no dudando de su éxito, mientras los gobernase una mano expertas, más aquí estaba la dificultad, porque era necesaria, ademas de la ordinaria experiencia, una intuición especial, una corriente de intima simpatia entre el auriga y los animales
[...]
Entró un nuevo carruaje, que presentaba un aspecto enteramente diverso de los precedentes, por cuanto el carruaje el auriga y los caballos estaban aparatosamente adornados. El vehículo pertenecia a la clasica categoria de bigas romanas:
Sus anchas ruedas estaban unidas por un largo eje sobre el cual se apoyaba un cajón abierto por detrás. Este era el modelo primitivo de las bigas: el genio artistico de los griegos y de los romanos llegó con el tiempo a dar al tosco vehiculo la forma elegante que alcanzó su mas perfecto desarrollo en la plastica representación del carro de la Aurora. Los conductores antiguos no menos ingeniosos y ambiciosos que los modernos, solian llamar a su mas humilde tiro una biga, y al mas lujoso una cuadriga: con esta ultima concurrian a las solemnidades de los juegos olimpicos, y a otros concursos hechos a imitacion de aquellos.
Preferian ademas guiar los 4 caballos alineados de frente, y para distinguirlos solian denominar a los inmediatamente proximos a la lanza, caballos de yugo, y a los otros caballos de tiro.
Los primeros competidores habian sido acogidos silenciosamente, pero el recien llegado tuvo mejor fortuna.Al adelantarse hacia el podio desde el cual preesenciamos la escena, fue saludado pro ruidosas aclamaciones que atrajeron sobre le la general atención. Los caballos del centro eran negros, y los de los lados blancos como la nieve. En conformidad a las exigencias de la moda romana, llevaban las colas recortadas y sus cortas crines divididas en trenzas atadas con cintas rojas y amarillas
Llegado a un sitio en que el carruaje se descubria enteramente a la vista de los espectadores del podio, estos debieron convenir en que los gritos de admiración eran plenamente justificados:
Las ruedas estaban perfectamente construidas, robustas tiras de bronce bruñido reforzaban sus ligerisimos pernos; los radios formábanlos colmillos de marfil colocados con su natural curvatura hacia la parte exterior, con el fin de obtener la mayor perfección de concavidad, considerada entonces de la mayor importancia; los circulos eran de ébano con la plancha exterior de bronce; el eje, en armonia con las ruedas tenia en sus extremidades sendas cabezas de tigre , y toda la parte superior del carruaje era de mimbres dorados. :O
La llegada de tan espléndido vehículo impulsó a Ben Hur a mirar con interés al auriga ¿Quién era? ??? No podia verle aún, y sin embargo en su aspecto general y sus movimientos habia algo que no le era desconocido, Por la esplendidez del vehículo y por el clamoreo que levantaba hacía suponer que se trataba de algún gran dignatario o un principe ilustre.
Ben Hur se levantó y se abrió paso por entre la multitud, hasta llegar a la reja que separaba el podio de la pista. El auriga conducía puesto en pie, con las riendas rodeando su hermoso cuerpo, que sólo en parte cubria una túnica de paño escarlata.
En la derecha llevaba un látigo, en la izquierda, ligeramente levantada y extendida, las 4 riendas. Su actitud estaba llena de gracia y de fuerza. Los aplausos no lograban disminuir su impasibilidad.
Ben Hur sintió una punzada en el corazón, su instinto y su memoria no le habían engañado ¡ el auriga era Messala! eee eee
La rara belleza de los caballos, la magnificiencia del carruaje, la actitud altiva de su persona, y sobre todo, la fría expresión de su rostro, sus facciones marcadas y aguileñas, caracteristicas de la raza dominadora, revelaban claramente que el tiempo en nada había modificado el carácter despreciativo, osado, cínico y ambicioso del joven romano.
Fin del capitulo 7
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